¿VAMPIROS ENERGÉTICOS?


“La larva es estática; la oruga se mueve, conoce el movimiento; la mariposa vuela, conoce las alturas, empieza a moverse hacia arriba. A la mariposa le salen alas; esas alas son el objetivo. A menos que te crezcan alas y te vuelvas un fenómeno alado, nunca tendrás alma…..Entonces la oruga se convierte en un fenómeno alado, un catador de miel; indaga, descubre, explora, crea. De ahí la belleza de la mariposa. Solo las personas creativas son bellas, porque solo las personas creativas conocen el esplendor de la vida: tienen ojos para ver y oídos para oír y corazón para sentir. Están plenamente vivas, viven al máximo. Hacen arder su antorcha por los dos extremos. Viven con intensidad, viven con totalidad.” OSHO


He notado que en algunos escritos autodenominados espirituales, se está llevando a las personas  a través de mensajes, a no compartir, a no escuchar a sus amigos, conocidos, o personas que encuentre en su cotidianidad.  La invitación es que persona que se les acerque y comience hablar de sus situaciones, o problemas que esta atravesando, debe el receptor de esa conversación realizar una estrategia defensiva, pues estas personas en situaciones difíciles son calificadas como vampiros  energéticos, que roban energía.

En primer lugar la energía no se agota, se transforma, nadie agota a nadie. Somos capaces de restituir nuestra energía de muchas maneras, con ejercicios, un buen respirar, con baños relajantes, una excelente meditación entre otras actividades.



Si conocemos la ley causa efecto, sabremos porque se nos aproxima personas con algún problema, quizás porque nuestra experiencia de vida puede orientarla y poseemos el conocimiento para ello, también los que conocemos de leyes universales comprendemos que los encuentros no son casuales sino causales, y nada que podamos vivir es negativo por sí mismo, es un aprendizaje que descubrimos en el tiempo, cuan beneficioso fue para nuestra vida.

No es fácil reconocer cuando buscamos elementos para justificar nuestra marcada individualidad, la falta de amor compasivo en nuestras vidas, pues aquellos que realmente han elevado su nivel de conciencia, de vida, su mayor aprendizaje fue el amor. Amor por uno mismo y por su prójimo.

Y deseo finalizar con un escrito de Osho:
“Cuando Charles Darwin escribió su tesis sobre la evolución y la supervivencia del más apto, había otro hombre, el príncipe Kropotkin, en Rusia, que escribía una tesis diametralmente opuesta: que la evolución tiene lugar mediante la cooperación.
La gente no ha oído hablar mucho sobre el príncipe Kropotkin; su tesis es muy superior... ¡y al final ganará! Hará falta tiempo, pero Darwin no puede ser el ganador.
La misma idea de que uno evoluciona a través del conflicto es violenta; es una idea muy sesgada. Si miráis a través de los ojos de Darwin, toda la vida no es más que la supervivencia del más apto. ¿Y quién es el más apto? El más destructivo, el más agresivo es el más apto. De modo que el más apto carece de valor; ni siquiera es humano... es el más parecido a un animal.
Jesucristo no puede sobrevivir, no es el más apto. Buda no puede sobrevivir, no es el más apto. Buda será el más desvalido... Jesucristo lo fue. Los que sobreviven son Alejandro Magno, Adolfo Hitler, José Stalin, Mao Zedong; estos son los más aptos. Entonces solo sobrevive la violencia, no el amor. Solo el asesinato, no la meditación.
La totalidad de la visión darwiniana es una meditación inhumana acerca de la vida. Si vais por el bosque y miráis a través de los ojos de Darwin, veréis conflicto por doquier: una especie aniquilando a otra especie, todo el mundo en conflicto, es una pesadilla.
Y si vais por el mismo bosque y miráis con los ojos de Kropotkin, existe una tremenda cooperación. Estas especies también han estado viviendo con una profunda cooperación, de lo contrario nadie habría sobrevivido.


Puede que la violencia sea una parte, pero no representa el todo; en lo más hondo existe la cooperación. Y cuanto más crecéis, menos lugar hay para la violencia y sí más para la cooperación. Esa es la escalera del desarrollo.”  Osho.

 ...tienen ojos para ver y oídos para oír y corazón para sentir. Están plenamente vivas, viven al máximo. Hacen arder su antorcha por los dos extremos. Viven con intensidad, viven con totalidad.”

¡Seamos plenos, sin temor a vivir!

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