SAARTJIE BAARTMAN… ÁFRICA, MUJER, HISTORIA.


Poema Dedicado a Saartjie Baartman
 
He venido a sacarte de esta miseria
a llevarte lejos de los ojos curiosos
del monstruo fabricado por el hombre
que vive en las tinieblas
con sus garras de imperialismo
que diseccionó tu cuerpo parte por parte
que asoció tu alma a la de Satán
y se declaró él mismo el dios absoluto. Diana Ferrus



La humillación que ha vivido el pueblo Africano, muestra el desprecio de países que ven en sus procesos de colonización el divertimento  en descubrir fisonomías, culturas, historias como algo para trasgredir, experimentar,  destruir, ganar dinero con seres que lo creen inferiores, en esta historia tomada por varias fuentes, narran de manera resumida, el triste relato de una mujer, que por su fisonomía, genero, color y lugar de origen, vivió la crueldad, el sadismo, la barbarie de una sociedad denominada por ellos mismos, civilizada.
Sara era una mujer sudafricana, la conocí por accidente revisaba información sobre mujeres, analizando información en un sinfín de ventanas,  encontré  esta historia impactante. Nunca había escuchado de ella pero desde que leí esta vida, respeto más aún el pueblo Africano. Sara, o Saartjie Baartman (nadie sabe su nombre REAL), era una huérfana, una niña nacida en Sudáfrica que muy temprano en su vida se convirtió en esclava. Hoy existe un libro sobre su ella y una cinta cinematográfica, en el libro señala la inteligencia de Sara, su habilidad para hablar varias lenguas entre otras.
Saartjie Baartman nació en 1789 en la provincia oriental del cabo Khoisan, en la actual Sudáfrica. Pertenecía al pueblo khoikhoi, que entonces era conocido como hotentote de manera bastante despectiva, ya que este término procede del holandés hottentot (tartamudo). Tras quedar huérfana, fue vendida al comerciante Boer Pieter Willem César, quien se la llevó a Ciudad del Cabo para que trabajara como niñera para su hermano Hendrick.
Sin embargo, Saartjie  el año 1810, cuando tenía apenas 21 años, fue llevada hasta Londres. Algunas crónicas aseguran que fue un médico inglés quien la engañó “con zalamerías” para llevarla hasta Europa; otros, que fue traída como esclava. Lo cierto es que a Saartjie Baartman, que empezó a ser conocida como Sarah, a la cual le esperaba un trágico destino.
Comienza a ser exhibida en distintos locales de Picadilly, en pleno centro londinense. Se la anuncia como la Venus hotentote y se la presenta ante el público casi desnuda, bailando y tocando instrumentos musicales traídos también de África. Los londinenses de entonces se mostraban fascinados con las nalgas, de un tamaño inusual en Europa, y con los genitales de Sarah.
La Asociación Abolicionista Africana llegó a pedir su liberación, pero la propia Sarah declaró en el juicio, que ella se quedaba con la mitad de las ganancias, con lo cual no se pudo probar que fuera un caso de esclavitud y prosiguió su penosa exhibición. Sin embargo, el interés fue decayendo y como todo puede ser siempre peor, en 1814 acabó siendo vendida a un domador de fieras francés que la llevó a Francia para exhibirla como uno más de sus animales.

Sarah en Inglaterra llamó la atención no solo del público sino de los científicos. Uno de ellos fue el anatomista francés Georges Cuvier, quien la examinó en el Museo de Historia Natural. En París fue mostrada al público en el Jardín des Plantes y Etienne Geoffrey Saint-Hilaire, miembros de la Academia de Ciencias Francesa, se hizo cargo de que compartiera escenario con plantas y animales exóticos. Lucrándose Cuvier por dicha exposición.


Sin embargo, también en París fue pasando la primicia y el deterioro de Sarah era imparable. Al parecer, tuvo que dedicarse a la prostitución para sobrevivir y murió un año después, en 1815, víctima de una infección o de la sífilis. Tenía 25 años. Tras su muerte, siguió la humillación. De su cuerpo se hizo un molde de yeso para ser exhibido en el Museo de Historia Natural parisino; también su cerebro y sus genitales, conservados en formol.
Allí permaneció casi doscientos años hasta que en 2002, tras largas negociaciones entre los gobiernos de Sudáfrica y Francia, el entonces presidente Nelson Mandela logró la repatriación de los restos, que recibieron sepultura en su tierra de origen, el Valle Gamtoos.  En enero de 2002, los restos de Sarah Baartman fueron devueltos y enterrado el 9 de agosto de 2002, en el Día de la Mujer de Sudáfrica, al Hankey en la Provincia Oriental del Cabo. Su tumba ya ha sido declarado patrimonio nacional.
Nelson Mandela en Francia
Leyenda con el poema de Diana Ferrus
Tumba de Sara

Diana Ferrus


La activista de género y Gail Smith acompañó a la delegación sudafricana para recuperar los restos de Sarah y describió sus sensaciones con estas palabras:
"Siete años de investigación, discusión y fascinación con Baartman no me prepararon para el encuentro cara a cara con ella. O más bien con la colección de partes de su cuerpo desmembrado, consideradas decisivas para la investigación científica, por los acreditados felizmente encargados de su cuerpo apenas unas horas después de su muerte. Y que no perdieron el tiempo para llegar al fondo de la cuestión: hicieron un molde de yeso de su cuerpo, lo diseccionaron y conservaron su cerebro y sus genitales en formol.

El esqueleto de Baartman me llegaba hasta el plexo solar, así que no debía de medir más de 1,30 metros. El molde de yeso en posición vertical, pintado de un marrón extraño y con los brazos saliendo hacia fuera en un ángulo incómodo, tenía una apariencia macabra y ha atrapado su cara en una máscara de muerte perpetua. El frasco que contenía su cerebro tenía un aspecto corriente, al igual que el frasco con una sustancia gris que eran sus genitales...
Sentí pena por los avestruces y por los canguros saltando empapados de lluvia con temperaturas bajo cero. Mientras me acurrucaba dentro de mis tres capas de ropa, podía imaginar la desgracia de Baartman en un medio tan hostil, sin ropa de abrigo, rodeada de hombres tan obsesionados con su vagina que continuamente intentaban convencerla para que se quitara la ropa que le quedaba puesta."


Características de Baartman físicas, no es inusual que las mujeres Khoisan, aunque sus rasgos eran más grandes de lo normal, eran "pruebas" de este prejuicio, y ella fue tratada como un monstruo de exposición en Londres.
 Se hicieron otras representaciones, pero tomó el gobierno francés ocho años para aprobar una ley - al parecer redactado con el fin de evitar que otros países de reclamar la devolución de sus tesoros robados - para que su pequeño pedazo de "curiosidad científica"  no pudiese devolver a Sur África.

Fuentes:
http://www.southafrica.info/about/history/saartjie.htm # Ug0bgqz-wji # ixzz2c3ypZDLW.
http://www.sentadofrentealmundo.com/2011/02/la-venus-del-inmenso-trasero-culo.html
http://www.nedobandam.com

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