¡VIVE EN PLENITUD!



¿Cuáles son tus creencias? ¿De dónde vienen?

Por regla general, las creencias tienen mucho que ver con el poder: tú poder de crear.
Todo el mundo tiene múltiples creencias tomadas de muchas fuentes. La herencia genética, las tendencias familiares, las experiencias infantiles, las influencias culturales y numerosas impresiones de otras vidas son parte de la serie de creencias, que definen vuestra experiencia en la realidad 3D. Creencias son los pensamientos, en gran parte jamás cuestionados, con respecto a nosotros  mismos y al mundo en general.

En muchas oportunidades son bellas que cultivan lo más hermoso de tu Ser, he aquí una:

Reconocer nuestra propia canción...
Cuando una mujer de cierta tribu de África sabe que está embarazada, se interna en la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la canción del niño. Saben que cada alma tiene su propia vibración que expresa su particularidad, unicidad y propósito. Las mujeres entonan la canción y la cantan en voz alta. Luego retornan a la tribu y se la enseñan a todos los demás.

 
Cuando nace el niño, la comunidad se junta y le cantan su canción. Luego, cuando el niño comienza su educación, el pueblo se junta y le canta su canción. Cuando se inicia como adulto, la gente se junta nuevamente y canta. Cuando llega el momento de su casamiento, la persona escucha su canción.

Finalmente, cuando el alma va a irse de este mundo, la familia y amigos se acercan a su cama e igual que para su nacimiento, le cantan su canción para acompañarlo en la transición.
En esta tribu de África hay otra ocasión en la cual los pobladores cantan la canción. Si en algún momento durante su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, se lo lleva al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor. Entonces le cantan su canción.

La tribu reconoce que la corrección para las conductas antisociales no es el castigo; es el amor y el recuerdo de su verdadera identidad. Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de hacer nada que pudiera dañar a otros.


No necesito una garantía firmada para saber que la sangre de mis venas es de la tierra y sopla en mi alma como el viento, refresca mi corazón como la lluvia y limpia mi mente como el humo del fuego sagrado.-

Muchos después de leer esta reseña, se preguntaran o quizás ignoran lo que entre líneas nos asoma este hecho, sin embargo estamos llenos de creencias dentro del mundo, producto de una cultura impuesta, de agresión, indolencia, llena de controles que llevan a las más crudas expresiones en contra de nuestra propia Humanidad. 

Actualmente la agresión, la crítica, la queja se ancla, dejando que crezca, se desarrolle en nuestros pensamientos y lo peor en nuestras acciones, sin ninguna objeción, estamos dormidos, abstraídos por lo que nos rodea, nos envuelve, no somos capaces de crear por nosotros mismos, de iniciar una búsqueda dentro para saber ¿quiénes somos? ¿Dónde está nuestro real bienestar?

La prisa, el nerviosismo, la perturbación, nos limita a tomarnos un tiempo para sí, llevándonos a la infelicidad, a sentir vacíos profundos y confusiones sin sentido.

Siente tu alma: Ilumínate…

Ama, respira, vive. 
Observa cada amanecer del mar, la montaña, la ciudad de manera diferente. 

Genera paz y entusiasmo. Sonríe. No niegues lo que no entiendes.

Sé natural. No especules. Vive sin el reloj en la mente. No seas posesivo.

Se feliz sin depender. Aprecia un cuadro, píntate uno. Cambia el peinado.

Sé un jardinero. Sueña y realiza. Busca tu destino. Seduce. Brilla con luz propia. No te identifiques, eres solo un pasajero. Ora, medita en la naturaleza, en tu lugar preferido.

Guarda los secretos. Vuélvete niño. Cultiva el espíritu. Cuida tu cuerpo. Conoce tus deseos. Goza. Libérate. No controles. Fluye


Siente la lluvia. Canta tu tema preferido. Vuélvete creativo. Esta atento, se receptivo. Deja que la luna llena te hechice. Cambia de rumbo.


No critiques, ni condenes. Danza de forma libre. Siente el fuego. Confía en ti mismo. No te enfermes, purifícate.
 Imagina de manera positiva. Mata la rutina. Usa la magia. Vive sin miedos. No pongas trabas: sé simple. ¿Sabes quién eres? Busca suspenderte.

Emociónate. No te preocupes. Usa el tacto. Perfúmate. Sé flexible. Vence lo triste. No dividas. Sorprende. Vive el presente. Eleva tu energía. ¡Despiértate!

 Adáptate a los cambios. Salta fuera de la masa. No busques la seguridad. Disfruta tu trabajo.

Siéntate bajo un árbol. Siente el silencio. Brinda un servicio. Enamórate. Celebra. Supera las pruebas. Confía en Dios. No hagas daño. No reprimas lo que sientas.

Mira a los ojos. Relájate y haz meditación. Vence la pereza. Sigue tu vocación. Amígate con tu soledad. Observa el cielo, no tiene un tope. Conéctate. Conócete.



No te dejes desacreditar, mantén tu postura. No guardes rencor. Sé agradecido. Abre la mente. No hables mal de los demás. Sé honesto y divertido.

Concéntrate en dar: todos recibimos. Ordena tus cosas. Cierra los ojos, busca lo místico. Goza del sexo con amor.

Comete errores: nunca dos veces el mismo. Llora. No estudies, aprende. Interpreta los sueños. Usa el poder. No marques el camino. Confía en la intuición. Llama a tu ángel.

Toma la energía del sol. Estírate, pega el salto. No acumules cosas innecesarias. Escribe un poema. Haz un regalo. No cargues el pasado. Sé práctico. Duerme 8 horas. Trabaja 8 horas. Goza 8 horas. Dile no a los extremos. Confía en el plan.

Busca la evolución. No te dejes dominar. Cocina tu alimento.  Entra en un bosque. No des todo por sentado. Descubre los mitos. Interpreta los símbolos.

Escribe una carta. Cultiva la telepatía. Enciende una vela. Piensa con abundancia. Destierra la envidia. Siente el misterio. 


No sufras por cosas que no existen. No te apures, no te demores, sigue tu ritmo. No hables demasiado. No mires demasiados noticieros.

Vuélvete sabio. Mira para adentro. No eches culpas. Realiza un viaje. Juega la vida. Vuélvete artista. Suéltate. Siente tu alma: Ilumínate…

 Sé el Sol

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