ABRIENDO EL CORAZÓN
“El corazón es la puerta sin puertas
hacia la realidad.
Ve de la cabeza al corazón.
Todos estamos atascados en la cabeza.
Ese es nuestro único problema, el único. Y solamente hay una solución: bajar la
cabeza al corazón, y todos los problemas desaparecerán.
La cabeza crea los problemas. Y de
pronto todo está tan claro y transparente que uno se admira de cómo ha podido
estar inventando problemas continuamente.
Los misterios permanecen pero los
problemas desaparecen.
Los misterios abundan pero los problemas
se evaporan.
Y los misterios son bellos. No son para
ser resueltos.
Hay que vivirlos.” Osho
Cuando iniciamos la etapa de conocer
el verdadero amor se recoge una serie de información que sólo es posible llevarlas
a la práctica (sólo acción), para poder aproximarnos a realmente sentir desde
lo más profundo y no desde la emoción, esa cualidad divina que es el Amor.
En mi búsqueda se han manifestado
infinidades de misterios tal como expresa Osho al inicio de este escrito, para
las respuestas a este tema, hoy comparto uno de ellos.
A través de las compilaciones de sus múltiples
conferencias, esta es una de las guías prácticas que nos deja Osho, donde realiza
recomendaciones para que podamos desentendernos de los pensamientos que tanto
daño nos hacen.
Nos dice que como ejercicio: en
primer lugar “imaginémonos sin cabeza”, resalta el ejemplo de los invidentes que tienen desarrollados
los sentidos del tacto y el oído. Con el primer sentido, creando una
sensibilidad a percibir la energía con las manos, y con el segundo, asegura que
la música se percibe desde el sentimiento, por lo tanto son más sensitivos, lo
que han hecho, es moverse desde otro centro.
Eso es lo que debemos intentar al
realizar este ejercicio, tratar de movernos desde otro centro, expresa que será
como si por primera vez nos sintiéramos una experiencia nueva una vez que estamos en el corazón.
Hazlo real, camina, medita, come, sin
cabeza… ¡se amoroso!
En segundo lugar “llenar el corazón de paz”, invita a realizar un asana (postura)
determinada que sea cómoda, que resulte fácil, sin necesidad de esforzarte,
cierra tus ojos, siente tu cuerpo, si registras tensión en alguna zona, llévala
al máximo y luego relaja repetir hasta llegar a una verdadera relajación. (Hazlo
por lo menos 5 minutos). Resalta que en los músculos de la cara es donde reside la mayor
tensión.
Cuando sintamos el cuerpo relajado,
olvidarnos de éste y concentrarse entre las axilas justo en el área del corazón,
colocar toda la atención, toda la consciencia allí y olvidemos todo el resto
del cuerpo, se comenzará a sentir paz.
Como tercer punto utilizar
el método Atisha (ser compasivo), cuando inspiremos tomemos toda la
desgracia y el sufrimiento (pasado, presente y futuro) de todos los seres del
mundo. Y cuando expiremos, exhalar toda la alegría, dicha y bendiciones que
tengamos. Verter a ti mismo en la existencia. Este es el método de la
compasión.
Dice que si lo realizamos nos
sorprenderemos, estos dejaran de ser sufrimientos, el corazón trasmuta,
transforma la energía inmediatamente.
El corazón es una fuerza transformadora…”bebe miseria
y transfórmala en dicha…y entonces la vierte afuera. Cuando hayas aprendido que
tu corazón puede hacer esta magia, este milagro, disfrutarás haciéndolo una y
otra vez. Inténtalo. Es uno de los métodos más prácticos, simples y de
resultados más inmediatos. Pruébalo hoy mismo y compruébalo.”
Fuente: Osho,Meditación (Bogota: RandomHouse Mondori Ltda,
2005), p.101



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