DEL INTELECTO A LA INTUICIÓN




“La mente humana es, entonces,
Una facultad en busca de su intuición
Es decir, de su asimilación del SER,
El Ser puro y simple” Alice Bailey


Las condiciones caóticas que existen actualmente en todo el mundo son el producto de un sistema de vida carente de ideales elevados, las guerras no son desatadas por el azar, sino por el egoísmo materialista de la Humanidad.

La amplia empatía  y el extenso entendimiento interior que se requiere para la sanación de estos males en el mundo, no pueden surgir de meras consideraciones intelectuales acerca de la diversidad humana, sino a través de la unidad básica de todos los hombres y mujeres.
Cómo poder movernos a eso, cuando la metodología educativa en el Occidente del mundo, indujeron a valorar el intelecto, la culminación de la evolución, constituye el logro de la capacidad intelectual. 

Apenas a comienzo del siglo XX,  se introdujo técnicas de meditación (meditación concentración y contemplación), doctores en sus investigaciones visualizaron que son técnicas científicas, que lleva a la interiorización, y el reconocimiento que existe algo, que denominaron energía. Es un acto único del espíritu que en forma inmediata contempla y prende al objeto con una visión del alma. Es el cuerpo vital que responde a la energía Universal y se unifica.

Se dice fácil pero como desarrollo y transformación requiere de mucha entrega y práctica para evitar la actividad dual de la mente, es una información inmediata, sin intermediario interpuesto, es el único acto por el cual la facultad se modela a sí misma, no es una analogía abstracta de la substancia, sino el objeto mismo, es decir la estricta coincidencia, la línea común del contacto entre el sujeto conocedor y el objeto, esto en una palabra es intuición.
Dejarnos llevar por un plan y propósito Universal, reconozco nos llevará infinidad de tiempo. El mundo Occidental apenas ha comenzado a experimentar, tomando consciencia de la importancia de interiorizar.


Este giro se está moviendo de manera acelerada y esta hermosa escuela llamada Tierra, nos está poniendo todo para que ejerzamos las acciones necesarias para fortalecer ese avance, cito: “El conocedor del Espíritu, inmerso en el Ser Supremo, con discernimiento imperturbable y libre de la ilusión, no se siente jubiloso con las experiencias placenteras, ni abatido con las experiencias ingratas” Guita V:20

No nos abandonemos conservemos una alimentación correcta, ejercicios adecuados, aire puro, sol, propósito de vida, no permitir que el entorno y deseos sensoriales nos controlen. Meditar el mayor tiempo posible, recordando que cualquier sitio es bueno para interiorizar, sentir nuestra Divinidad.

Esto es combatir hábitos y tendencias erradas, luego veremos finalmente que Él ha barrido todos esos rasgos desagradables a través de sí.


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