ELEVAR EL NIVEL DE ENERGÍA




“Una de las más hermosas compensaciones

de la vida consiste en que nadie puede intentar

sinceramente ayudar a otro 
sin ayudarse a si mismo…

Sirve y serás servido”

Ralph Waldo Emerson
















Despertamos con una canción y alabanza en los labios, todas las cosas son buenas, la verdadera belleza, mientras que otros días es como si tuviéramos anteojos oscuros, nada parece bueno.  
Cuando vivimos esa experiencia ¿Qué hacer? Realmente no existe recetas, pero la experiencia nos permite realizar prácticas sin perder la conexión con nuestro interno y ocurren respuestas que funcionan y una las comparte.

De las primeras cosas es tomar consciencia de nuestros pensamientos, sabemos cuán influyentes son a nuestro campo energético y manifiestan vibración, conectándose con ese nivel donde nos encontramos. Una vez lo identificamos busquemos cambiar a pensamientos fortalecedores que permitan conducirnos a elevar el nivel de energía. 

Practicar la meditación en cada instante que podamos, por ejemplo: esperando el cambio  un semáforo, sentados en el transporte que nos conduce a nuestro destino, cuando tenemos algo en el horno y esperamos esté listo, o quizás  cuando damos tiempo al tiempo para conexión a internet. Es importante ese espacio estar en silencio o quizás repitiendo un mantra, respirando de manera profunda, permitiendo el contacto con tu principio divino y ayudando a cultivar receptividad con esa fuerza creativa. 

Disminuir  el acercamiento con cadenas televisivas, noticieros, programas, propagandas que difundan mensajes de negatividad, desesperanza, violencia, falta de respeto a principios elevados, rompiendo el equilibrio armónico que no concuerdan con nuestra transformación del pensamiento.

Y en otros planos más de forma, tenemos que saber la alimentación que consumimos, si es alta o de baja energía pues estas últimas generan letargo, debilidad y cansancio. Medicamentos, drogas o alcohol que animan temporalmente y posteriormente se  cae en estado depresivo o de ansiedad.

Ser conscientes los niveles energéticos del entorno del hogar u oficina, pues mantenemos un número de horas considerables en ella, se debe tomar en cuenta los colores, la música, los cuadros, los cristales, las frases espirituales, libros, revistas, la disposición de los muebles, aunque parezca tonto existe un estudio muy antiguo sobre esto, llamado Feng Shui,  arte ancestral chino es todo un regalo, pues describe las diferentes formas de aumentar el campo energético y el fortalecimiento de nuestro medio ambiente.   
Sostener el mayor contacto posible con la naturaleza, si no es viable con frecuencia, refuérzala con fotografías.  Presta ayuda sin pedir nada a cambio, activa o por lo menos experimenta la bondad, puedes recoger algo tirado en la calle y depositarlo en un contenedor de basura sin contarlo a nadie.

La ira, la venganza y el odio son energías extraordinariamente bajas evítalas, pues nos desconectan de nuestro espíritu, tu mente no puede estar desconectada de tu verdadera fuente. 
 Estamos en aprendizaje constante, en esta gran escuela.

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