MADIBA



“He luchado contra la dominación blanca y he combatido la dominación negra.
 He promovido el ideal de una sociedad democrática y
 libre en la cual todas las personas puedan vivir en armonía
 y con igualdad de oportunidades. Es un ideal por el que espero vivir,
pero si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir",
 dijo el 20 de abril de 1964, cuando era juzgado y enfrentaba una posible pena de muerte.

Nelson Mandela, el primer presidente negro de Sudáfrica, demostró con su vida que lo aparentemente imposible es posible.

Sus palabras reflejaron que el espíritu de Mandela no se quebró en esos 27 años en prisión.


Ese carácter ya había quedado demostrado cuando, tras ser liberado, visitó con un mensaje conciliador a la viuda de Hendrik Verwoerd, el arquitecto del sistema de segregación racial que durante casi cincuenta años oprimió a la mayoría negra.

Mandela simbolizó con sus acciones los ideales de libertad y justicia que defendía. Y tuvo la nobleza de acercarse a quienes torturaron a su raza. Eligió el perdón por encima del odio y construyó puentes hacia el enemigo. Muchas veces con sentido del humor y siempre con dignidad.


Supo conducir un país sin crear confrontación bélica. Mandela señaló que la reconciliación "no significa olvidar o reprimir el dolor por el pasado", pero aseguró que una nación no puede fundarse en la venganza, sino en "nuestra humanidad común, en la tolerancia".

En la escena internacional, el líder sudafricano fue firme en su oposición a la invasión de Estados Unidos en Irak en 2003.

"Lo que condeno es que un poder, con un presidente sin visión, que no puede pensar propiamente, quiera llevar al mundo al holocausto", señaló.

La vida de Nelson Mandela a lo largo de más de nueve décadas escapa a los confines de cualquier narración.

El Premio Nobel de literatura Seamus Heaney se inspiró en Mandela para escribir el coro más conocido de su poema épico "La Cura en Troya":
"Los seres humanos sufren,
se torturan unos a otros,
se hacen daño y se endurecen...

La historia dice: No hay esperanza
a este lado de la tumba.

Pero entonces, una vez en la vida ...
puede emerger la justicia,
y riman la historia y la esperanza".


En Honor a un gran Ser Humano Nelson Rolihlahla Mandela. Paz a tu alma, cumpliste tu misión.


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