Somos lo que alimentamos
Existen muchas maneras de plantear esta afirmación, buscando entre la diversidad recordé la leyenda de los lobos y me pareció perfecta para iniciar. U n anciano indígena deseaba trasmitir algunas lecciones de vida a su joven nieto al contarle esta historia. - “Dentro de mí se libera una tremenda batalla entre dos lobos. Uno de ellos es la maldad personificada: es egoísta, envidioso, arrogante, prepotente, ruin, avaro y lleno de celos. El otro es una fuerza del bien: es generoso, compasivo, dadivoso e inspira paz, amor, serenidad, humildad y fe. Y esa misma batalla se da en mi, en ti y en todas las personas” El nieto quedó pensativo durante unos instantes, y finalmente le preguntó a su abuelo: - “¿Y cuál de esos lobos ganará?” Tras un instante, el anciano, mirando a los ojos de su nieto le respondió: - “Aquel al que tú alimentes”. Es tan cierto nosotros determinamos de que queremos alimentarnos somos seres duales y tenemos la opción de elegir. ¿Qué tan prepara...