ALBERT EINSTEIN, ante su descubrimiento…
Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán
nacionalizado estadounidense, genio dentro de el mundo científico, comprendió después
de un tiempo que sus investigaciones de acuerdo con los resultados, los
seres humanos no estábamos preparados para realizar un uso adecuado que
generara bienestar, su tristeza fue profunda pues durante mucho tiempo fue
manifestando a través de pensamientos, escritos y cartas su inconformidad con
la utilización de esas teóricas científicas que asentiría mejor utilización de
las mismas. Expresó que le faltó tiempo para dar mayor información sobre esas
teorías.
Aquí algunas frases de Albert Einstein
¡Triste época la nuestra! ¡Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio!
"Vine a Estados Unidos porque oí que en este
país existía una gran, gran libertad. Cometí un error al elegir Estados Unidos
como una tierra de libertad, y es un error que en el balance de mi vida ya no
puedo compensar."
"El problema del hombre no está en la bomba
atómica, sino en su corazón."
"Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz
de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La
paz."
Sin duda los resultados de la explosión atómica fueron atroces,
destruyendo a la misma especie, algo fuera de toda moral.
Más de 140 mil
víctimas produjeron de inmediato la explosión atómica en Hiroshima y Nagasaki. La
aviación norteamericana afectó a las generaciones de ayer y las que siguieron.
Los crueles efectos biológicos se conocen, en parte, por los estudios
realizados con la población dañada.
La frase célebre,
no es de Einstein es de Julius Robert Oppenheimer:
"Me he convertido en la muerte, el destructor
de mundos"
Esta frase de Oppenheimer, uno de los principales
arquitectos de la bomba atómica, es apropiada para recordarnos la
responsabilidad cada vez mayor que tenemos los humanos. Ahora somos capaces de
destruir mundos, al menos el nuestro. Einstein puso las bases teóricas para la fisión
nuclear, fue Oppenheimer el que junto con un grupo de científicos alemanes hizo
la transición teórica a la práctica para hacerla funcionar sobre Hiroshima y
Nagasaki.
Hiroshima:
6 agosto 1945. La bomba se lanzó no sobre las instalaciones
militares, sino en el centro de la ciudad civil, y deliberadamente como acto de
terror.
Muertos: 140.000 en el acto
Miles después como consecuencia de heridas y radiación.
En 1995 (cincuenta años después) un recuento evaluaba el número total de
víctimas mortales en 192.000.
Nagasaki: 74.000
muertos en el acto. 77.000
heridos. Luego se producirían más muertos por causa de la radiación. En ninguna
de esas cartas Einstein muestra señal alguna de preocupación por el uso de la
energía nuclear de fisión como armas de destrucción masiva.
Una
vez conocida la noticia, sí es cierto, sin embargo, que Einstein, a la vista de
la atrocidad que supuso el lanzamiento de la bomba atómica sobre objetivos
civiles manifestó luego muchas veces su arrepentimiento por carta y en
relación con la responsabilidad moral de los científicos.
La
primera manifestación de rechazo por parte de Einstein ante el empleo
terrorista de las bombas fue realizada en una charla el 10 de diciembre de
1945, titulada "The war is won, but peace is not" (Se ha ganado la
guerra, pero no la paz).
Einstein
se pronunció muchas veces públicamente a este respecto, en una carta al New
York Times en 1945 por ejemplo. En otras ocasiones llegó a decir que de haber
sabido que se iba a emplear la bomba de ese modo (y no como advertencia
disuasiva) no hubiera movido un dedo recomendando su construcción. Y también
que la firma de esa carta había sido el mayor error (moral) de su vida.
Einstein escribió cuatro cartas a Roosevelt:
1) 2 agosto 19392) 7 marzo 19403) 25 abril 1940
4) 25 mayo 1945. En esta carta, también redactada por
Szilard, Einstein pedía que se escuchara a éste en relación con los trabajos
científicos y la política a seguir. Pero en ella Einstein confiesa no saber
nada del alcance de los trabajos (que ya estaban concluidos). En esta carta
Einstein hace la presentación de Szilard al presidente, todavía Roosevelt, e
incluía otra carta de Szilard con consideraciones acerca del enorme potencial
destructivo de la nueva arma, y preocupación acerca de su uso efectivo. Pero
esta carta no se abrió, puesto que Roosevelt terminó su mandato en abril de
1945 y fue seguido por Harry Truman. Dado que el arma estaba ya en manos de los
militares, imperaron las decisiones de éstos, con las pavorosas consecuencias
que conocemos.
Fuente: http://hypertextbook.com/eworld/einstein...
Sin embargo no todo es negativo pues la espiritualidad
siempre está presente. En una carta de A. Einstein dirigida a su hija, en
fragmentos hace una revelación donde le muestra al mundo la fuerza mayor
encontrada en el universo.
Esa fuerza sustituye la masa o materia y deja esa fuerza en libertad. La fuerza se expresa como una mutual, que como la luz, se expresa tanto en vibración como en partícula.
"Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.
Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.
Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.
Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.
El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.
Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.
Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.
Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.
Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.
Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.
Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!".
Tu padre: Albert Einstein"
Esa fuerza sustituye la masa o materia y deja esa fuerza en libertad. La fuerza se expresa como una mutual, que como la luz, se expresa tanto en vibración como en partícula.
"Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.
Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación.
Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR.
Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas.
El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor.
Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.
Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites.
Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiente que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.
Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor cuya energía espera ser liberada.
Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.
Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!".
Tu padre: Albert Einstein"
Fuente : http://saikuhayotravidaposible.blogspot.com.ar/
Einstein a pesar
de que no fue una persona afectiva con su familia, a través de la infinidad de
cartas emitidas demostraron su cariño y
ternura, quizás nos pase también, el amor que conocemos es tan limitado,
que debemos profundizar en ese real amor más puro, sutil y eterno.







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