CREER Y TENER FE SON COSAS DISTINTAS


“Creer en Dios y tener fe en Él son dos cosas diferentes.
Una creencia carece de valor si no se la comprueba
viviendo conforme con ella. Al convertirse en experiencia,
la creencia se transforma en fe.” Paramahansa Yogananda



El día a día dentro del mundo ilusorio, muchos caemos en la trampa de auto-engañarnos, somos seres espirituales, en su mayoría nacemos y nos desarrollamos bajo una formación religiosa, o quizás dentro de una práctica espiritual específica. Sin embargo en la primera prueba donde es necesario demostrarnos a si mismo nuestra reafirmación en lo que creemos, corremos a terceros y en la primera orientación que nos indican hacemos acciones que no tienen nada que ver con nuestra Creencia, llámese (Dios, energía vital, omnipresencia, entre otros).
La experiencia nos hace ver esto, con frecuencia las emociones se apoderan a través de miedos, inseguridad, duda, cuando la prueba surge paralizando las acciones que la práctica espiritual indica como orar, meditar, realizar asanas, en fin aquello que se supone el conocimiento nos proporciona aunado con el desarrollo de los actos que hemos aprendido e incorporado a nuestro desarrollo religioso o espiritual.

La fe es irrefutable, se trata de convicción de la verdad, que no puede debilitarse ni siquiera ante la presencia de evidencias en su contra. Si existe dentro de la experiencia la creencia, ocurre y se fortalece la fe.

Ilustremos para mayor comprensión, supongamos que una persona padece una enfermedad, así los médicos declaren que no hay una esperanza debe permanecer tranquila, incluso la muerte no es nada para el que posee fortaleza espiritual.

En vez de abandonarse a la ansiedad la firmeza interior ayudará a que la intuición oriente sus acciones. Si Creemos en la omnipresencia, en ese ser supremo, si realmente es así, el efecto será instantáneo. Desarrollando una fe fortalecida, permitiendo traspasar cualquier obstáculo.

Las dudas sólo dejan resquebrajamiento debilitando en lo que imaginamos creer. Si decimos normalmente “yo creo en Dios”, o “Dios vive en mí”, quizás “Soy una parte de Dios” y en la primera circunstancia titubeamos, realmente nunca creímos en esa expresión sólo fue letra muerta.

La coherencia es pensar, sentir y hacer en cada acto lo que decimos, creer es crearlo, hacerlo realidad eso nos sostendrá y nos animará a “Ser”, cumplir nuestro propósito de vida y manifestar lo que somos.


“Tal vez desees creer,
e incluso pienses que crees,
pero si realmente crees,
el resultado será instantáneo”.
Paramahansa Yogananda 

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