EXPRESIONES DE LUZ
“En la riqueza y en la propiedad no
hay ciertamente paz. ¿Qué da entonces la paz? Mi naturaleza verdadera es paz, conocimiento, conciencia divina; a
menos que esto se comprenda y hasta que se comprenda, ¿cómo puede haber paz?
Para encontrar tu Sí debes revelarte a ti mismo. ¡Qué hermoso!
Si uno se detiene en lo que se puede
conseguir siguiendo una sola vía, el objetivo de la vida humana no se
alcanzará. Lo que se requiere es una comprensión que desarraigue el conflicto y
las divergencias de opinión, que sea completa y esté libre de antagonismo
intrínseco. Si no es así, la experiencia interior será parcial e incompleta.”
Anandamayi Ma
En
la actualidad, en diferentes espacios del mundo convergen posiciones
antagónicas marcadas, producto de esto se generan fricciones dando como
resultado enfrentamientos o quizás imposición del más fuerte produciendo
muertes a pueblos. En otros espacios, los desacuerdos producen efluvio, observas
la ausencia del presente en la mayoría de las personas visualizando autómatas o
estados alterados, surgiendo agresividad, indiferencia y aquel que origina una
sonrisa producto de su equilibrio interior, rompe con esas corrientes.
En
los primeros párrafos se encuentra el enunciado de un Ser que expresa con mucha
sabiduría donde debe estar el verdadero enfoque y dibuja el objeto de tránsito del Ser Humano y cómo puede completar de
manera plena la experiencia interior. Me recuerda la filosofía búdica, “El
camino del medio”.
Somos
seres de pasiones producto de patrones, modelos o costumbres, los cuales, no somos capaces de aceptar aquellos que
manifiesten desacuerdo de los sistemas conocidos por nosotros, lo resumo en “resistencia
a cambios” que rompa con lo característico o personal. Y mientras permanezcamos
enfocados en la diferencia “la experiencia interior” será definitivamente parcial, y aunque creamos que estamos listo
para experimentar otras esferas, lamentablemente nos auto engañamos.
Bien
es fácil expresarlo, pero en la práctica no hacemos nada por ir hacia ese
momentum evolutivo, dentro de mis investigaciones lo mejor es interiorizar para
resolver las interrogantes…aparece la respuesta…”Cuando pronuncias el nombre
del Señor, debes estar consciente de lo que estás diciendo”.
Cuando
nos encontramos en oración, meditando, realizando japa, la distracción es un
elemento fluctuante, la devoción y la concentración ausentes, lo mecánico
aparece como forma inferior de adoración que es una ofensa a Dios. “Aquel cuya mente, estabilizada por el yoga,
permanece con el pensamiento inamoviblemente fijo en Él alcanza ¡oh Arjuna!, al
Supremo Señor Resplandeciente” Cap 8: 8.
Seguro
si estás leyendo esto con atención, quizás dirás <ese no es mi caso, estoy
elevado(a) y superé esta etapa, mi concentración es suficientemente buena>
Dedicar tiempo a Dios es necesario, todos necesitamos recluirnos en el hospital
espiritual, para curar heridas mentales. La soledad es el precio que debe pagarse
por la grandeza. Seguro nos sorprenderemos de los beneficios físicos, mentales
y espirituales que se derivan del recogimiento. Tiempo de quietud, no permitas
caer en la quiebra, deposita en la cuenta de tu existencia, esa es la verdadera
riqueza. Seamos seres de victoria con carácter sosegado, no autómatas nerviosos,
victimas de excesos temperamentales. Nuestra existencia debe ser iluminada por
la paz, del Sol benefactor de la sabiduría a través de los portales del
silencio.



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