AÑO 2017




Un periodo puesto por el hombre. Que este nuevo espacio se superen las miserias humanas que persisten en el individuo, que la interiorización sea la prioridad, desarrollando la verdad de la existencia, sin juicio, sin buscar culpables, todos y todas tenemos que honrar nuestra verdadera esencia, sin quebrantar la existencia del otro, cualquiera que sea. Ser cada día conspicuo en nuestro hacer, sentir y pensar.





Que este nuevo espacio amigos, sea de absoluta sabiduria, en nuestro andar.

La luz de Dios en mí saluda a la luz de Dios en ti. Pero tú sabes que no hay ninguna diferencia entre la luz de Dios que está en mí y la luz de Dios que está en ti. Y ya que los saludos sólo se realizan entre dos entidades separadas, para nosotros sería mejor no hablar en absoluto de saludos, sino decir que:
“la luz de Dios en nosotros celebra su presencia eternamente en nuestros corazones.”

¡Feliz y propicio 2017 para nuestra verdadera manifestación¡

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