SOMOS ÚNICOS

 Ningún ser humanos es igual a otro, eso lo hemos escuchado infinidades de veces, con regularidad lo repetimos, por la cantidad en que oímos este dicho, sin ser conscientes en ocasiones de lo que estamos expresando. ¿Por qué esta reflexión?

Cada ser humano trae sus virtudes, condiciones, facultades, características, lo que llamamos en psicología personalidad, que desde pequeños se comienza a observar los rasgos, producto del desarrollo de las potencialidades.

Que sucede cuando en nuestro diario vivir no conocemos lo suficiente de nosotros, de esas cualidades, talentos, aptitudes, ingenio y comenzamos a ver en lo ajeno, lo que desearíamos ser, aparece lo que denominamos en el vocabulario popular, la envidia, celos, rivalidad, y comienza una competencia insana, unas llevadas a tal grado de intentar destruir, opacar lo que el otro posee.

Si nos sucede, lo primero es detenerse, comenzar a revisar, si realmente eso que veo en el otro es mío, ¿es lo que más me gusta?, ¿lo que más me llena?, ¿Soy capaz de durar toda la vida realizándolo?, ¿es natural en mi o me esfuerzo para ser o hacer eso?

Las capacidades son infinitas, las características también pero cada quién lo hace o expresa, bajo ese sello único.

Por ejemplo, vamos a ser más gráficos, existen miles de cantantes, todos son talentosos, cada uno en su estilo, cada uno con su voz, sus seguidores, lo difícil es cuando yo quiero cantar como el otro, tener el estilo del otro, resaltar como el otro, o sonreír, hablar, ser y tener lo que él tiene.

Pues lo más triste es que haga lo que haga eso será imposible, pues cada ser es único, lo que yo veo, siento, pienso, percibo con mis sentidos es único, así como mi huella digital, mis rasgos físicos, mi experiencia de vida, mi familia, mi entorno, el como me relaciono, como pienso acerca del ambiente y de mi.

Lo más sano es comenzar a reconocer mis particularidades y cuanto tengo de patrones impuestos por el sistema, produciendo un encuentro de mi mismo, el cual resulta fascinante, cautivador dejando atrás sentimientos oscuros, dejándome llevar por mis mejores dones, que servirán para brindarle al mundo, lo que vengo a dar en esta vida, dentro de este gran universo.

Seamos espejo de nosotros mismos.

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