AMORES, PASIONES EN LA HISTORIA....


Sin duda alguna la pasión es ímpetu que forja escritos inolvidables, sentimiento lleno de frenesí, efusión, locura. Hoy compartiré trozos de “cartas de amor” realizadas por personajes de la historia, disfrútenla:

SIMÓN BOLIVAR A MANUELA SÁENZ

10 de abril de 1825

Mi bella y buena Manuela:
Cada momento estoy pensando en ti y en el destino que te
ha tocado. Yo veo que nada en el mundo puede unirnos bajo
los auspicios de la inocencia y el honor. Lo veo bien, y gimo
de tan horrible situación, por ti; porque te debes con quien no
amabas; y yo porque debo separarme de quien idolatro!
Sí, te idolatro más que nunca, jamás. Al arrancarme de tu amor
y de tu posesión se me ha multiplicado el sentimiento de todos
los encantos de tu alma y de tu corazón divino (…).

Bolívar



 MANUELA SÁENZ A SIMÓN BOLÍVAR

Mi Simón:

En mi soledad y desesperación, gimo por la ausencia de usted. ¡No ve que es agonía! Déle un poquito de su amor, a su amor que lo venera. No se haga usted a ruegos, que usted no es de esa calaña. Yo oigo dentro de mí misma la voz de usted; ¿Por qué se niega usted a verme? ¿No es suficiente lo que le digo, o me cree usted loca? ¡Sí, lo estoy, y perdida! Por su culpa de usted, ¿Cómo no estarlo? Téngame compasión; sí, no se olvide de mí. Sabe que soy sólo suya.

¿Quiere que vaya? ¿Viene usted?

Manuela

FRIDA KAHLO A DIEGO RIVERA (cuando ya estaban divorciados)


11 de junio de 1940

"Ahora que hubiera dado la vida por ayudarte, resulta que son otras las 'salvadoras'... Pagaré lo que debo con pintura, y después aunque trague yo caca, haré exactamente lo que me dé la gana y a la hora que quiera... Lo único que te pido es que no me engañes en nada, ya no hay razón, escríbeme cada vez que puedas, procura no trabajar demasiado ahora que comiences el fresco, cuídate muchísimo tus ojitos, no vivas solito para que haya alguien que te cuide, y hagas lo que hagas, pase lo que pase, siempre te adorará tu Frida".



JEAN PAUL SARTRE A SIMONE DE BEAUVOIR


1939
"Si usted se acostara en este estrecho jergón, a mi lado, me encontraría muy a gusto y se me derretiría el corazón. Pero no será así y tendré que oír los ronquidos sonoros de alguien. Ay, amor mío, cómo la amo a usted y cómo la necesito. La amo con todas mis fuerzas.

Sartre,  siendo soldado, cuando por primera vez se separó de su Simone de Beauvoir, a quien siempre trató de usted y a quien llamó, hasta su muerte, con el apodo de Castor.  

 "Estoy algo nervioso, porque empiezo a esperar sus cartas con esfuerzo. Piense usted, por favor, que desde el sábado no he recibido ninguna. Hace diez años que la conozco y es la primera vez que ocurre esto. Amor mío, cómo me gustaría recibir noticias suyas. Mi encantador Castor, que ya me ha ofrecido diez años de felicidad, la amo a usted y la beso con todas mis fuerzas".

 En plena guerra mundial:

"Escríbame rápidamente. Empiezo a inquietarme por usted. Aquí se dice que han bombardeado Londres. Si esto es verdad, pronto le tocará el turno a París. Sea razonable, amor mío, y escape en cuanto asome el peligro". Pero, otra vez, la pasión domina: "Cómo la amo a usted, querida mía. Hoy daría un dedo por verla a usted cinco minutos y decirla que la amo. Hasta pronto, amor mío. Le amo a usted apasionadamente y hoy siento esto fuerte y dolorosamente. Escríbame todos los días".

KHALIL GIBRAN A MARY HASKELL


20 de Junio de 1914
Creo que es un error tuyo negarte a tener un contacto más
íntimo, Mary. Un hombre en su pasión se guía por tres cosas:
la lógica, el corazón y el sexo.
Cada una de estas cosas lo gobiernan durante un determinado
período; la lógica y el corazón me gobernaron durante muchos
años. Pero, ahora, aparece el deseo sexual.
Me dijiste: “Querido Kahlil, vamos a dejar el mañana para mañana”.
Y en ese momento me sentí pequeño e ingenuo. A las cosas
importantes las has venido tratando como si no fueran nada.
Yo te amo. Mi deseo es mayor que tu deseo hacia mí. Cada vez
que te encuentro tu presencia llena todo el espacio que me rodea.
Yo te amo y sé que el contacto físico tiene su momento. Después,
este momento desaparece.
No quiero que nada de lo que sea muy importante entre nosotros
termine por desaparecer, porque no sabemos qué puede suceder
después de eso. Nuestra relación ya es suficientemente fuerte,
pero no sé a dónde pueden llevar los límites que se le imponen al
amor.
A pesar de todo, me entrego en tus manos. Un hombre solamente
puede entregarse en las manos de alguien cuando el amor es tan
grande que el resultado de esta entrega es libertad total.
Yo te amo con todo lo que existe en mí. La punta de mis cabellos,
el borde de mis uñas, todo está repleto de este amor que te tengo, Mary
KG

Comentarios

  1. MANUELITA SÁENZ,LA AMANTE INMORTAL DEL LIBERTADOR SIMÓN BOLÌVAR

    En los eventos de entrada triunfal de Simón Bolívar a Quito, el 16 de junio de 1822, Manuela Sáenz de Thorne lo ve por primera vez, en un evento narrado por ella en su diario de Quito:
    Cuando se acercaba al paso de nuestro balcón, tome la corona de rosas y ramitas de laureles y la arrojé para que cayera al frente del caballo de S.E.; pero con tal suerte que fue a parar con toda la fuerza de la caída, a la casaca, justo en el pecho de S. E. Me ruboricé de la vergüenza, pues el Libertador alzó su mirada y me descubrió aún con los brazos estirados en tal acto; pero S. E. se sonrió y me hizo un saludo con el sombrero pavonado que traía a la mano.
    Manuela Sáenz

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